jueves, 4 de diciembre de 2014

HAY MALOS PASTORES



¿Por qué hablar de estos temas?

Simple, porque no podemos ser indiferentes ante tantas irregularidades, no es como se piensa o como se cree, alguien que denuncia faltas de pastores, curas o infinidad de denominaciones no necesariamente es porque tuvo una mala experiencia con estas personas, tampoco es por dañar de manera personal a estas personas, ese no es el objetivo, aunqué en honor a la verdad también creo que existen personas que buscan daños demasiado personales, pero ese no es el propósito de esta columna de opinión.

La sociedad a dado un gran paso, en su momento criticar a un cura de la iglesia católica resultaba ser hasta peligroso, el cura era visto como el ser más puro, el mensajero de Dios en esta tierra, el que nunca se equivocaba, pero hemos visto como algunos curas se aprovecharon de su condición para abusar a menores, la sociedad le dio un alto a este tipo de irregularidades macabras, no creo que poner un alto a esta situación signifique ofensa, tampoco creo que la gente que denuncia estos hechos tenga algún inconveniente particular con el acusado.

Si hemos avanzado en denunciar estos hechos ¿por qué no podemos avanzar en denunciar que existen pastores que se hacen ricos con la fe?, ¿Por qué no podemos decir que existen pastores que manejan como una secta su iglesia?, sin que las personas que denuncian estos hechos tengan que ser acusados de herejes, o faltos a la palabra de Dios, ¿si existen curas malos por qué no pueden existir pastores malos?.

La labor de un cristiano como tal, sin duda, está en dejar que la voluntad de Dios se haga, estamos convencidos que su poder es infinito y que sólo Él puede destruir algo que construyó, pero también Dios nos ha dado cerebro, espíritu para el discernimiento, nos dio boca para hablar, manos para escribir, ojos para ver, entonces ¿por qué no habría de utilizarlo para denunciar acciones irregulares?
Pensemos en un Dios más poderoso que cualquier cura o pastor, pensemos en un Jesús mucho más grande que cualquier iglesia, destaquemos a los buenos pastores o curas que dan su vida por ayudar a la gente en nombre de Jesús, pero también reprochemos todo acción dolosa por parte de estos ministros que se aprovechan de su condición para dañar a los que buscan, con el corazón, a Dios. 

Porque la única verdad absoluta sólo la conoce Dios.

lunes, 10 de noviembre de 2014

AUN HAY ESPERANZA



Despierto en ocasiones con los ojos aún llenos de sueño, intento dedicar mi primer pensamiento al amado Dios, a veces la mente es tan acelerada en su andar que intenta esquivar las acciones más importantes que necesita el alma, el espíritu, incluso la mente, busco que mi gratitud al señor no sea una actividad costumbrista, pero debo ser franco, hay días que logro conectarme con el Señor y en otras parece que nada se mueve dentro mío, esos días son frustrantes, aunque extrañamente siento como su presencia se afirma en la brisa de la mañana, en los rayos del sol o en las nubes, claras, oscuras, en el rostro de mi esposa, o en la sonrisa de mi hija, es como si Dios me abrazara con sus inmensas manos.

Siempre pensé que un buen desayuno podría darte las energías para afrontar el día, pero ahora siento que la presencia de Jesús es más importante, compartir lo poco o mucho que se tenga, agradecer y creer que ese alimento no sólo dará energías a tu organismo, sino también será parte del alimento que Dios destina a cada alma.

El sol y la temperatura parase crecer a medida que pasan las horas, empecé a disfrutar de todo el recorrido que hago desde mi casa hasta la fuente mi trabajo, no sólo viendo los paisajes creados por el amado, sino también tratando de conocer la historia que hay tras cada rostro con el que me cruzo, mujeres, hombres, jóvenes, adolescentes, niños, niñas que escucho hablar en el bus, aunque tal vez no viven una vida plena en Dios la esperanza de que sus oraciones sean escuchadas, mueven su vida y le dan tranquilidad a su futuro. 

Dios alguna vez puso en mi corazón la necesidad de entender que cada persona tiene características particulares de comunicarse con Él y que mi mente dejara de ser miope intentando forjar la existencia de una sola comunicación entre Dios y el hombre, es por esta razón que cuando veo los ojos de las mujeres que me rodean veo la esperanza de saber que Dios no es indiferente a sus necesidades, veo en la sonrisa de los niños el inmenso amor que Dios a proveído a sus padres, veo en los hombres la madurez de llevar en sus hombros el sostén de una familia, pero veo al mismo tiempo que esa madurez y esa fuerza, voluntad, no está alejada del creador.

Lamento sin duda, que el mundo este también rodeado de personas aconsejadas por la oscuridad o claridad pasajera que el diablo ofrece al hombre, pero también estoy convencido que las familias de hoy, no quieren perderse por completo de Dios, no buscan una religión como tal, buscan una esperanza y saben que solo Dios, Jesús se la puede brindar. Posiblemente estas personas estén escondidas o no quieran ser públicas, ya que los medios de comunicación estamos acomplejados mostrando todo lo malo que hay el mundo , uno podría pensar que ya no hay esperanza, que sólo los que acuden a iglesias son salvas, pero me animo a pensar que existen hombres, albañiles, taxistas, médicos, profesionales, entre otros que aman a Dios e intentan forjar una vida sin ofensas al creador, igual existen mujeres, amas de casa, profesionales, taxistas que sólo por el amor de Dios pueden dar todo ese cariño a su familia.

No todo está perdido, aunque parezca que el mundo va directo a su ruina hay una esperanza su nombre es Dios, su hijo es Jesús, ambos están presentes en este mundo, esperando que tu esperanza no sea menguante, creer en Dios, en Jesús es saber que lo imposible será realidad, es ese Dios que envió a su hijo para que una noche de invierno tocara mi puerta y se presentara como, no sólo mi salvador, sino mi amigo, el amor de vida, el pulmón y el aire que respiro.
Ánimo...